|
|
|
Cáncer de Estómago
El cáncer de estómago afecta principalmente a las personas mayores - dos tercios de los pacientes con este tipo de cáncer es mayor de 65 años. Como la mayoría de los cánceres, este también puede desarrollarse lenta y silenciosamente sin provocar síntomas que hagan sospechar de la enfermedad. Los primeros síntomas también suelen confundirse con los de una indigestión o malestar estomacal común, con inflamación después de comer, pérdida de apetito, náuseas leves o acidez entre otras molestias. Entre los factores de riesgo más comunes están: La edad, ya que es más frecuencia en personas mayores de 50 años; El sexo, ya que se presenta con mayor frecuencia en hombres que en mujeres; El padecer con frecuencia infecciones no controladas causadas por la bacteria llamada Helicobacter pylori, el tener antecedentes de familiares cercanos con este tipo de cáncer, El fumar, El tomar en exceso bebidas alcohólicas, El mantener una dieta seca y salada, alta en contenido de grasa y poca fibra, El consumo excesivo de alimentos con conservadores, ahumados y muy salados y la falta de frutas y vegetales en la dieta y el padecer un trastorno llamado gastritis atrófica o gastritis crónica, enfermedad de Ménetrier, pólipos en el intestino grueso, poliposis gástrica, anemia perniciosa y otros trastornos genéticos que se relacionan con el cáncer de estómago.
Es difícil diagnosticar el cáncer de estómago en sus primeras etapas. La indigestión y la molestia estomacal pueden ser síntomas de una etapa temprana del cáncer, pero otros problemas también pueden causar los mismos síntomas. En los casos avanzados, puede haber sangre en las heces, vómitos, pérdida de peso inexplicable, ictericia o dificultades para tragar. Por ese motivo, con frecuencia se diagnostica tarde y puede ser difícil de tratar. Las opciones de tratamiento incluyen cirugía, quimioterapia, radiación o una combinación de éstas. Como medidas preventivas se aconseja no descartar cualquier síntoma de indigestión que dure varios días, Evitar las carnes procesadas o ahumadas como el bacon y los embutidos, Reducir el consumo de alcohol si toma más de 1 o dos copas al día, y examinar sus deposiciones con tests caseros una o más veces al año para determinar si contienen sangre. |
|
|
Noticias
|
|