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Enfermedad de Graves
Es una enfermedad autoinmune endocrina que ocurre cuando el organismo identifica una sustancia propia como extraña y desencadena un ataque, el cual estimula a la tiroides a producir un exceso de hormonas. Manifiesta los signos típicos del hipertiroidismo y otros síntomas distintivos adicionales. Presenta síntomas como: Pérdida de peso sin causa aparente (dieta o medicamentos) , Aumento de la temperatura corporal, Aumento de la frecuencia cardiaca , Sudoración profusa , Temblor en las manos, Insomnio, Diarrea, Estado general de nerviosismo, Agitación y dificultad para concentrarse y Lluvia de ideas. Debido a la pérdida de la regulación de la temperatura corporal, los pacientes alcanzan temperaturas difíciles de controlar, de 42 o 43 grados. A esa temperatura las proteínas se desnaturalizan y llega un momento en que la frecuencia cardiaca se eleva tanto (a 150 o 160) que puede conducir a una falla cardiaca o de bomba.
Para ser precisos, se considera enfermedad de Graves, cuando a los síntomas descritos anteriormente se suma alteraciones oculares. El abultamiento ocular debido al aumento de la grasa retroorbitaria y engrosamiento de los músculos oculares, hace que los ojos protruyan hacia el frente (dando una apariencia de "ojos saltones"). Sin éste síntoma el diagnóstico estricto es bocio tóxico difuso, aunque en ocasiones los cambios oculares pueden empezar antes de que se adviertan los otros síntomas, también es posible que no se presenten hasta que aparecen el resto de los síntomas. En cuanto al diagnostico de la enfermedad de Graves, es un cuadro clásico bioquímico de la enfermedad es un aumento de las hormonas tiroideas y disminución de la hormona estimulante de tiroides, TSH. La prueba inicial es un perfil tiroideo. A partir de una toma de sangre se mide la fracción libre de hormona T4. Su aumento indica exceso de producción. Por otro lado, se mide la hormona estimulante de tiroides, TSH. Si la cantidad es imperceptible significa que la hipófisis ha detectado un aumento de hormonas T3 y T4 e intentará regularla disminuyendo al mínimo la hormona estimulante de tiroides, TSH. El siguiente paso es la exploración manual de la glándula, cuya consistencia normal es blanda y regular. Ubicada, aproximadamente, por arriba de las clavículas, y debajo de la manzana de "Adán", se compone de dos lóbulos, derecho e izquierdo, que unidos por un istmo dan forma de mariposa. La percepción de un lóbulo más crecido que otro, textura gomosa o dura y presencia de nódulos son signo de sospecha de una enfermedad autoinmune. Posteriormente se realiza un gamagrama tiroideo. La prueba consiste en la ingestión, por parte del paciente, de yodo marcado con material radioactivo (I 131) y someterlo a una máquina que analiza y grafica las concentraciones de radiación. La glándula sintetiza el yodo para producir hormonas y se refleja en el gamagrama en distintos colores. Si la glándula tiroides se aprecia de mayor tamaño y de color brillante y homogéneo es señal de enfermedad de Graves. |
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