Esta hierba está a la disposición de las mujeres para ser bebida en infusiones para atacar uno de los grandes flagelos de la belleza estética en nuestros tiempos
¡Diente de león para la celulitis!
Dadmelis A. Solórzano
El diente de león es una planta conocida en todas las regiones templadas del mundo, principalmente en Europa, Asia y América. Tiene las hojas dispuestas en roseta, largas, estrechas y recortadas en profundos dientes semejantes a una sierra.
Su raíz es algo gruesa al principio, pero se va afinando según se extiende; sus flores se agrupan en una cabezuela apretada, y tienen la apariencia de un globo sedoso, formado por infinidad de hojas en forma de pelusas encargados de llevar las semillas que van a ser esparcidas por el viento.
La raíz y las hojas tienen muchos usos. Pueden ser recogidas a través de todo el año, mientras que las primeras sólo durante los meses de agosto, septiembre y octubre.
Para conservar las raíces deben secarse, después de limpiadas y cortadas en rebanadas, en un horno ligeramente tibio. Son más eficaces cuando están frescas, aunque pueden utilizarse también secas. Se dice que esta planta es diurética, y se puede emplear como colagogo, así como para otros padecimientos digestivos y algunas afecciones de la piel.
Propiedades cosméticas
Las hojas se usan para eliminar o rebajar el color de las pecas. Una decocción de esta planta puede ser empleada para combatir la celulitis (o para lavados vaginales en los casos de prurito vulvar).