'No te apures', suelen reclamar las mujeres, 'nunca tienes ganas', dicen los hombres.
Marlim Guerrero
Muchas personas, en alguna oportunidad, han tenido una baja de deseo sexual. Los jóvenes dicen que eso sólo le pasa a los "viejos" (mayores de 40 años), pero resulta que hasta a ellos les puede pasar.
Para que el lívido esté bajo puede ser por varias circunstancias, tantos externas como internas. El deseo puede afectarse por una simple palabra, un gesto inadecuado, en la mayoría de los casos por no generar placer, motivo por el cual el encuentro sexual nunca llega. La persona que haya pasado por este tipo de situación sabe que no es fácil hablar de este tema con su pareja, lo común es que no lo comente pues piensa que su pareja se sentirá herida.
Los hombres no actúan igual que las mujeres en el tema del deseo; los hombres consultan porque "no tienen ganas" y ahondando en esa expresión, en ocasiones se descubre que en realidad creen que "no pueden" por presentar problemas de erección (por factores físicos o emocionales). El deseo sexual del hombre puede activarse con sólo una mirada, todo lo contrario que sucede con las mujeres, pues para ellas las ganas de tener intimidad está vinculada a las ganas de compartir un momento romántico, de sentirse amada, gustada y besada.
"El hombre puede desear simplemente al ver a la mujer que le atrae, porque su sexualidad es centrífuga, empieza en los genitales y luego se va expandiendo, en cambio, las mujeres son centrípetas, el deseo sexual se genera en el entorno (gracias al clima, las palabras y poniendo en juego sentidos como el tacto y el olfato), para luego conseguir la excitación". Así lo explica el portal web www.utilisima.com
La conducta sexual se aprende y mejora cuando la pareja se entiende y hablan sin inhibiciones.