Algunos consejos prácticos en alimentación para contribuir los riesgo de aparición de varices y mejorar las condiciones de sus piernas
Alimente bien sus 'piernas'
Dadmelis A. Solórzano
Sal y alimentos salados
El exceso de sal en la dieta empeora la retención de líquidos y agrava los posibles edemas en las piernas. No obstante, no se debe evitar o limitar en extremo la sal salvo en casos muy concretos como la hipertensión y siempre bajo supervisión médica.
Fibra y flavonoides
Una dieta rica en fibra reduce el riesgo de aparición de venas varicosas. Quienes realizan una dieta pobre en fibra hacen un mayor esfuerzo al defecar, lo que aumenta la presión a nivel abdominal y provoca frecuentemente insuficiencia venosa en las piernas.
Una dieta rica en verduras y frutas frescas, legumbres y cereales integrales, frutos secos y frutas desecadas, favorece el tránsito intestinal y una defecación sin esfuerzo y contribuye a reducir el riesgo de varices y hemorroides, además de mejorar el estreñimiento, tan común en las mujeres embarazadas.
Agua y otros líquidos
Se necesita beber más agua de lo habitual; dos terceras partes del peso ganado al final del embarazo son agua, a pesar de que las piernas y pies estén hinchados. Con una adecuada ingesta de líquidos se facilita la eliminación de toxinas y la depuración del organismo. La bebida ideal es el agua, pero también se pueden tomar jugos naturales, licuados de hortalizas e infusiones que permiten conseguir una adecuada hidratación junto con los alimentos que componen la dieta.