Un estudio realizado en Estados Unidos confirma claramente que las dosis cotidianas elevadas de cafeína durante el embarazo incrementan fuertemente el riesgo de sufrir un aborto espontáneo.
La Revista Americana de Obstetricia y Ginecología acaba de publicar un artículo que sostiene que consumir café, inclusive de forma moderada, aumenta el riego de abortos entre las embarazadas, especialmente en los tres o cuatro primeros meses. Unos 200 miligramos de cafeína, equivalentes a dos o tres tazas de café, pueden duplicar las posibilidades de malograr la gestación.
El estudio comandando por De- Kun Li, epidemiólogo reproductivo y perinatal en la División Permanente de Investigación Kaiser en Oakland, California, informa que la cafeína tiene la capacidad de atravesar la placenta, aunque todavía no se han investigado los efectos concretos que tiene en el feto.
En el informe participaron 1.603 mujeres con una media de 10 semanas de embarazo. De ellas, 172 sufrieron un aborto espontáneo, otras 70 mujeres sufrieron una interrupción involuntaria en la gestación, con lo que el porcentaje de abortos en el grupo aumentó a 16 por ciento.
La recomendación del estudio es que las futuras madres eviten las bebidas que contengan cafeína, durante los primeros cinco meses de gestación