Un estudio realizado en Los Ángeles encontró un vínculo entre el impacto de la contaminación del tránsito vehicular y el riesgo de tener un bebé prematuro. La revista Environmental Health publicó que el nivel de contaminación que produce el transito incrementó 30% el riesgo de tener un nacimiento prematuro.
Asimismo los investigadores de la Universidad de California encontraron que las partículas más peligrosas son los llamados hidrocarburos aromaticos policíclicos.
Estas partículas son subproductos de la quema de combustibles tanto fósiles como de biomasa y desde hace tiempo han sido motivo de preocupación porque se cree que son cancerígenos.
La profesora Beate Ritz quien dirigió el estudio comentó para la BBC "se sabe que la contaminación atmosférica está asociada con el bajo peso al nacer y el nacimiento prematuro. Nuestros resultados muestran que los HAP vinculados al tránsito de vehículos son de especial preocupación como contaminantes y contribuyen a nacimientos prematuros".
Los investigadores compararon tres fuentes de información de contaminación: la de las estaciones oficiales de control ambiental (que incluía mediciones de monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno, ozono y material articulado fino), datos sobre sustancias químicas tóxicas recogidos por el South Coast Air Quality Management y un modelo de contaminación de tránsito vehicular.
"Nuestros resultados muestran que los HAP vinculados al tránsito de vehículos son de especial preocupación como contaminantes y que fuentes de HAP distintas al tránsito contribuyen a nacimientos prematuros" comenta la profesora Ritz.