No es la fuente de la juventud, pero podría ayudar a tener una mejor calidad de vida en la tercera edad. Ésta es una hipótesis que manejan los científicos del Instituto Nacional del Envejecimiento (NIA, por sus siglas en ingles) luego de realizar un experimento con ratones.
A pesar de no contar con un estudio en humanos (para esto todavía faltan muchos años), el estudio ofrece luces para comprender cosas que muchas veces parecen complejas en nuestro cuerpo.
Con dos grupos de ratones, unos alimentados con altos niveles de grasa y otros con una dieta balanceada, los investigadores demostraron que el revesratrol, un componente clave en las uvas y, por ende, en el vino, ayuda a disminuir los niveles de colesterol y las afecciones cardíacas. Asimismo, se redujo la formación de cataratas.
El estudio encontró mayores resultados en los ratones de avanzada edad. ¿Significa esto que el vino sólo es recomendable para la salud de la tercera edad? Hay que esperar nuevos estudios que determinen su conveniencia en esa y otras etapas de la vida.