Alentar a los niños a la interacción y el juego ayuda que en la adolescencia los niveles de violencia sean mínimos
Estimulación cognitiva disminuye índices de violencia
Dadmelis A. Solórzano
Niños participantes en programas de estimulación con sus madres se transformaron en personas con coeficientes intelectuales más elevados, más logros educativos y menos participación en actos violentos que las personas que no recibieron esa estimulación a temprana edad, esto como resultado de un seguimiento que se viene realizando desde hace 20 años.
"Lo más interesante fue la reducción en el tiempo de las conductas violentas, algo que no habíamos demostrado antes", dijo la doctora Susan Walker, autora principal del estudio y profesora de la Universidad de las Antillas, en Jamaica.
En la década los 80, el equipo de Walker comenzó a estudiar a 129 bebés de esa nación con problemas del crecimiento que vivían en una zona pobre. Un grupo participó de un programa de estimulación, otro grupo recibió fórmula enriquecida y al tercero se le aplicaron ambas intervenciones. Un cuarto grupo creció sin estas ayudas, el grupo de control.
El programa de estimulación incluyó la visita semanal de una mujer que le enseñó a las madres a jugar con sus bebés y a hacerlos participar en las actividades diarias. Además, les dejaban juguetes y libros cada semana.
Los participantes que habían sido estimulados eran además un 65 por ciento menos propensos a participar en peleas y delitos violentos, y rendían mejor en los test de matemática y lectura. El grupo que había recibido sólo fórmula en la infancia no mejoró en esas evaluaciones 20 años después, comparado con los niños del grupo de control.