Los labios son una de las partes del cuerpo a las que dedicamos menos cuidados, y más sensibles a los cambios de temperatura. Las mujeres los pintamos a diario, pero no solemos tener con ellos una rutina, como tenemos con la mayoría de las otras partes del cuerpo.
Unos labios resecos y agrietados no se ven atractivos, además de causar muchas molestias; por lo que es fundamental mantenerlos hidratados. Para ello, sigue estos consejos:
-No humedecerlos con la lengua, ya que esto los reseca más.
-Evitar los labiales de larga duración, porque pueden dejar un efecto de sequedad en los labios.
-Preferir los labiales cremosos.
-Usar durante el día bálsamos hidratantes.
-Frotar los labios todas las noches con un cepillo de dientes de cerdas finas, para eliminar las células muertas que se acumulan. Y posteriormente, colocar una crema hidratante de labios.
-Bajo ningún concepto arrancar los pellejitos o pedazos de piel que aparecen cuando están agrietados; esto puede causar lesiones dolorosas e incómodas hasta para comer y hablar.