La actividad sexual es una excelente compañera de la buena salud. Además del factor placer, al tener una vida sexualmente activa y sana se producen física y psicológicamente una serie de beneficios.
Entre las bondades de la sexualidad pueden mencionarse:
-Mejora la oxigenación de las células, estimula la circulación y aumenta la frecuencia cardíaca gracias a la liberación de adrenalina y otras hormonas.
-Un individuo excitado libera endorfinas y oxitocinas, hormonas que luego de generar euforia desencadenan en una sensación de relajación.
La actividad sexual frecuente ocasiona la aparición de anticuerpos previniendo la aparición de virus e infecciones.
Se previenen enfermedades cardíacas y coronarias.
El sexo funge como alivio del dolor, estudios han comprobado que una mujer durante el orgasmo tolera los dolores a un 110% por encima de lo común.
La actividad sexual satisfactoria también incide positivamente en la parte psicológica del individuo. Una persona con una sexualidad felizmente activa tiene más autoestima, se siente más segura, tiene mejor humor, es menos propensa a sufrir depresiones, entre otros.
La estética también se beneficia del sexo, ya que, una actividad sexual activa, mejora la tonicidad de los músculos, retarda el envejecimiento, ayuda en la perdida de grasa corporal y combate la celulitis.
El sexo, incluso hoy día, donde existe un pensamiento ?abierto? es causa de tabúes y críticas. El ideal es vivirlo con una pareja estable, donde además del placer, el afecto, la seguridad y la confianza estén presentes. Sin embargo, quienes no gozan de ese acompañante especial no tienen que privarse de todas sus bondades, pueden buscar un acompañante que quiera compartir ese aspecto de la vida y disfrutar responsablemente bajo los parámetros de salud y respeto adecuados.