La calvicie es un problema que afecta en mayor proporción a los hombres que a las mujeres, las causas principalmente pueden ser congénitas o adquiridas. De la primera forma, es casi imposible librarse, mientras que la segunda, si podemos tratar de evitarlas.
Las causas que depende de nosotros son: el uso de productos químicos como tintes, decolorantes, procedimientos traumáticos para el cuero cabelludo como las permanentes, los peinados que estiran excesivamente el pelo, las trenzas o colas, estrés, infecciones por hongos y/o bacterias y quemaduras, anemia, mala nutrición, radiaciones y cicatrices, enfermedades en general. Por ejemplo episodios febriles intensos, infecciones graves, tratamientos hormonales en el caso de la mujer, durante o después del embarazo.
Para prevenir la calvicie es muy importante seguir una correcta higiene del cuero cabelludo con champús adecuados.
Ante los primeros síntomas de alopecia, el dermatólogo podrá ayudar al paciente con diferentes tratamientos locales y quirúrgicos que si se llevan a cabo de forma precoz pueden dar lugar a excelentes resultados.
En cuanto al factor genético, es casi imposible escapar de ella, pero si se puede disminuir su avance y hay tratamientos estéticos para hacer injerto de cabello.