Un estudio publicado en la revista estadounidense Psychology and Aging, demostró que las personas mayores de 60 años tienen más problemas para reconocer la ira, la tristeza y, con frecuencia, el temor en las caras de otros. Tampoco son tan buenos para detectar caras peligrosas como las personas más jóvenes. "La diferencia no es enorme, pero está allí y se relaciona con un empeoramiento del reconocimiento de emociones", dijo Ted Ruffman, profesor asociado del Departamento de Psicología de la universidad, quien participó del estudio. De igual modo, señaló que el estudio era el primero en examinar las diferencias etarias en la detección de las conductas sociales inapropiadas a través de la medición de las capacidades de reconocimiento de las emociones.