La piel de los labios exige el mismo cuidado que la piel del rostro ya que está expuesta a los mismos factores contaminantes como el humo, el tabaco; el aire acondicionado, la exposición a los rayos UV y la deshidratación provocada por el medio ambiente. La consecuencia de esta exposición a los elementos es la aparición de arrugas.
Para lucir unos labios tersos y cuidados es necesario hidratarlos constantemente con crema protectora, vaselina o las típicas barritas de manteca de cacao. Cuando elija un labial, opte por aquellos que, además de dar color, nutren, protegen e hidratan. Componentes como la jojoba y el áloe vera, son recomendables porque calman y alivian los labios frente a posibles irritaciones.
Para evitar las arrugas o las líneas de sequedad, evite fumar porque el gesto que se hace con la boca al aspirar el humo provoca la formación de pequeñas arrugas en el labio superior, debido a que la nicotina impide la correcta oxigenación de las células; por último, evite gesticular demasiado con la boca.