Una niña de 12 años, en apariencia tiene 96 años de edad, aunque suene contradictorio, esto es posible, debido a una enfermedad llamada Progeria. Hayley, como se llama la menor, sufre de artritis, no le da hambre y tiene que ingerir a diario la cantidad de pastillas que tomaría un anciano. Lamentablemente, según lo publicado por el portal Web 20minutos.es, el promedio de vida de quienes padecen esta patología es muy corta, porque son pocos los que llegan hasta la adolescencia.