Cuando se disponga a tomarle la temperatura a su hijo debe tener en cuenta una serie de aspectos para hacerlo de la forma correcta. Estos son los puntos más importantes:
1. Puntos para medir la temperatura: lo más recomendable es tomar la temperatura por la boca o por el recto. Si se trata de niños de cuatro años o menos, se deben recurrir al último.
2. Temperatura rectal: el termómetro se debe recubrir con petrolato (vaselina) y se debe introducir media pulgada dentro del recto (1,25 cm). El termómetro se debe mantener quieto, al pitar (si es digital) se saca.
3. Temperatura por la boca: el termómetro se coloca debajo de la lengua.
4. Termómetros adecuados: lo ideal es un termómetro digital. Evite los de mercurio, ya que, entre otras cosas, son dañinos para el ambiente.
5. Ropa para el niño: antes de tomar la temperatura no puede cubrir al niño de ropa. Menos, si está le queda muy ajustada.
6. Compañía: los pequeños no se deben dejar solos con el termómetro.
7. Limpieza: el termómetro debe ser lavado cada vez que se usa.