La patilla además de ser un fruto muy sabroso y nutritivo tiene varias propiedades medicinales.
Antioxidante: la pulpa ayuda a eliminar radicales libres presentes en el organismo, que son responsables de múltiples enfermedades de carácter degenerativo, como el cáncer, las cataratas y los síntomas del envejecimiento.
Ayuda a reducir la presión arterial: es útil para las personas que sufren de hipertensión y ayuda a mejorar la circulación sanguínea.
Hipocolesterolemiantes: la pulpa también ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre.
Diuréticas: este fruto tiene alto contenido de agua y estimula la diuresis. Es ideal para el tratamiento de la cistitis, nefritis y las infecciones urinarias, además ayuda a prevenir la formación de cálculos renales.
Depurativas: elimina las toxinas de nuestro organismo.
Digestivas: la patilla estimula la realización de los procesos digestivos, especialmente indicados para el tratamiento del estreñimiento y de las digestiones irregulares.