Esa piel colgada bajo nuestro cuello suele ser un problema para algunas mujeres y hombres. Esta bolsita de grasa pueden hacernos lucir sin cuello, y en el caso de las mujeres, ponerse un collar podría convertirse en una pesadilla.
Entre las causas asociadas a la papada, está el factor hereditario, una tendencia genética, la pérdida de elasticidad en la piel, por el pasar de los años, o por cambios bruscos de peso. Una persona obesa también tiende a poseer papada. El exceso de sol promueve nuestro envejecimiento prematuro, lo que podría promover que nuestra piel comience a verse "guindando".
Pese a todas las potenciales causas, existen algunas herramientas que usted puede emplear para eliminar la papada. Por ejemplo si la papada se forma por gordura, disminuyendo de peso, la papada podría empezar a estrecharse; a la par, puede hacer ejercicio localizado para esta zona, suba y baje su cuello, hágalo en repetidas ocasiones y prolongado en el tiempo.
A su vez, una buena postura puede ayudar a decirle adiós a la papada, hay que estar pendiente de que la mandíbula esté relajada y la cabeza en la posición correcta, mirando hacia el frente.
Hay personas que prefieren someterse a una cirugía estética para erradicar esa bolsita, y es una opción, pero si no mejora sus hábitos alimenticios, si no fortalece su cuello y si no mejora su postura, habrá perdido la cirugía al tiempo.