La tendencia de la mujer no es sólo a verse bella, sino saludable. Para ello el maquillaje juega un papel esencial. Veamos los tipos de rubor para que la piel luzca sana.
Polvo: Es seco y tiene una textura más ligera. Son excelentes para buscar un efecto mate. Se aplica con pincel de rostro plano o de punta ligeramente redonda y angular.
Crema: proporciona un acabado delicado. Aplícalo en las mejillas y extiéndelo con una esponja de maquillaje o con la yema de tus dedos. Difumínalo bien para que no se vean rayas. Son excelentes para pieles muy secas o maduras.
Mousse: debe ponerse con cuidado, ya que si se echa con movimientos bruscos y duros puede difuminarse tanto que casi no se verá.
Gel o líquido: se verá más traslucido. Colócalo con los dedos y con movimientos circulares.