Hoy en día, para algunas mujeres, el tener un orgasmo durante la penetración se les hace un poco difícil, ya que la estimulación oral o manual del clítoris se le hace más efectiva. En algunas ocasiones puede que las posturas que intentas con su pareja no le estén dando el placer suficiente.
A continuación le presentamos algunas estimulaciones del portal esmas.com:
El Tallo: Acuéstate con las piernas descansando en cada uno de los hombros. Él debe estar de rodillas sobre la cama. Al levantarse las piernas el canal de tu vagina se estrecha y esto ayuda a estimular tu punto G.
De perrito: Ponte en cuatro puntos sobre la cama, él debe ponerse de rodillas detrás de ti con su torso derecho o ligeramente recostado sobre ti. Esta posición hace que la penetración sea más profunda y placentera.
El cangrejo: Él debe acostarse boca arriba y tú ?montarlo? de espaldas, viendo hacia sus pies. Esta postura te permite controlar la cadencia del movimiento y mostrarle a tu hombre el ritmo que debe tomar.
La araña: Recostada sobre la cama, arquea tu espalda ligeramente para que tu peso descanse sobre los hombros. Él te debe penetrar estado de rodillas para que tenga acceso libre a tu clítoris y tu monte de Venus.
El misionero: La más tradicional de las posturas, ocurre cuando tú estás acostada completamente sobre la cama y él está acostado encima de ti. Es elegante, simple y muy efectiva.
La tijera: Acuéstate sobe la cama asegurándote de que estás a la altura de su cadera (puedes usar cojines o almohadas para lograrlo), alza las piernas y crúzalas. Mientras él te penetra debe sostener tus pies para que la postura no te canse.