Es muy difícil encontrar a una persona a la que no le gusten las fresas. Estos frutos resultan ser un acompañante perfecto en los postres, como bebidas y como meriendas. Lo mejor de todo, es que aportan grandes beneficios para la salud.
Podemos encontrar en las hojas y raíces de las fresas una ayuda significativa cuando tenemos problemas de retención de líquidos, ya que tiene efectos diuréticos y propiedades antirreumáticas. Esto a su vez, ayuda a eliminar el exceso de ácido úrico.
Los que tienen problemas con los niveles de colesterol en la sangre, también tienen a la fresa como un fruto aliado. Esto se debe a que contiene una gran cantidad de ácido ascórbico, lecitina y pectina.
La presencia de ácidos (tales como ascórbicos, salicílico, clorogénico, oleico y linoleico); flavoloides y minerales, le otorgan a la fresa grandes propiedades antiinflamatorias.
Otras ventajas de comer fresas:
- Anemia: la fuerte presencia de vitamina C ayuda en la absorción del hierro.
- Problemas de tensión alta: ayuda al grupo de personas que padecen esta condición, ya que tiene un alto contenido en sodio.
- Diabetes: son una muy buena opción, ya que tan sólo poseen un 10% de carbohidratos.
- Astenia: la fresa tiene la propiedad de ayudar a las personas a superar el decaimiento.
- Ayuda a blanquear los dientes.
- Proporcionan una gran cantidad de vitaminas C.
Aunque son deliciosas en los postres, la mejor forma de comerlas (al igual que todas las frutas) es sola. Por eso, lo ideal es comer un buen plato de fresas frescas.