El oro es un metal noble que siempre ha estado íntimamente relacionado a la riqueza, el poder, el glamour, el lujo y a los placeres culposos. Gracias a una novedosa técnica de procesamiento del metal, ahora es posible incluir oro en las comidas y crear platos exóticos de alta demanda.
El oro pasa por un proceso en el que un mínimo de quilates debe ser fundido para formar un lingote, que luego mediante un proceso de paso por rodillos se convertiría en una fina lámina de oro.
Este metal resistente al agua, al calor, al aire y a los disolventes puede tomar un carácter gourmet, incluyéndose en suculentas recetas culinarias llenas de sabor, como bebidas, helados, chocolates y tortas. Además, se ha demostrado que el oro proporciona beneficios para el organismo, retrasando el envejecimiento de la piel y eliminando toxinas.
Son varios los restaurantes exclusivos que están comenzando a utilizar este ingrediente en pequeñas cantidades en algunos de sus platos gastronómicos más excéntricos. Un ingrediente que llena el comer de lujo, poder y glamour para el paladar.