El acido úrico es un subproducto del metabolismo de algunos alimentos. Éste y sus sales, los uratos, tienen un papel antioxidante, lo que les da la propiedad de eliminar los radicales libres. No obstante, cuando su presencia comienza a exceder los límites de la normalidad dentro de nuestra sangre, las consecuencias pueden ser muy perjudiciales, señala un trabajo del portal Web zonadiet.com
Su regulación es a través de la dieta que tengamos. Las personas obesas y/o con dietas inadecuadas son las más propensas de sufrir este tipo de problemas. Las personas comienzan a padecer de hiperuricemia, pueden tener problemas renales o la llamada "gota", que consiste en la inflamación de las articulaciones. El ácido úrico también puede aumentar antes de una quimioterapia, causado por el cáncer; esto es cuando la causa de su aumento se debe a razones endógenas. Las exógenas son dadas por el tipo de alimentación y la ingesta de comidas ricas en purinas.
Para procurar su eliminación, debe consumir mucha agua y reducir la ingesta de alimentos como: caldo de carne y consomé, anchoas, sardinas, mejillones, hígado y levaduras.
Por otro lado, se recomienda consumir lácteos, frutas y vegetales para basificar la orina, lo que aumenta la solubilidad de los uratos.