Los rayos X son una aplicación de los exámenes médicos que sirve para diagnosticar ciertos males en el organismo y comprobar el estado del mismo. La distinción de los huesos puede ser de gran ayuda para verificar su salud.
Este tipo de examen comenzó como un experimento con rayos catódicos, en el que Wilhelm Conrad obtuvo de forma accidental una imagen de los huesos de su mano. De esta forma fue probando y comprendiendo el procedimiento por el que la estructura ósea esa plasmada en una pantalla.
Con el desarrollo de esta técnica se pudo obtener las primeras radiografías del cuerpo humano, propagándose en la comunidad científica como una alternativa eficaz para la medicina.
Con la inclusión de un compuesto de tungstato se logro producir una imagen más brillante durante los rayos X, consolidándose como medida de observación y análisis de los huesos en el siglo XX. El diagnóstico por imágenes ha logrado determinar diferentes patologías del cuerpo humano.