La metástasis hepática requiere la incorporación de tratamientos que den solución y aminores las complicaciones. La radioembolización hepática es una forma de brindar ayuda sin dañar el hígado, siendo una radioterapia interna selectiva.
Esta técnica consiste en que el paciente, en lugar de entrar al aparato de radioterapia, se le introduzca este equipo para generar internamente la terapia con la utilización de partículas microscópicas cargadas de un isotopo radioactivo llamado Ytrio-90, que emite radiación.
La acumulación de estas partículas en el tumor, una vez que son inyectadas el la arteria hepática, hace que se concentre la radiación entrono a ella y por lo tanto la tumoración reciba una gran cantidad de radiación. Las partículas que se dispersan por el resto del hígado que no esta afectados, no representan amenaza o generan lesiones en el mismo.
Como resultado, esta práctica tiene una efectividad del 80% en los casos, siendo bien tolerado en tumores hepáticos tanto primarios como secundarios y en casos de metástasis colorrectal.