Existen diferentes técnicas, tipos y aplicaciones de anestesias para dar solución a alguna problemática de salud. La anestesia brinda adormecimiento al sistema nervioso de alguna parte del cuerpo, para así proceder a realizar los métodos de curación necesarios.
Los anestésicos tópicos muestran efectividad para dormir partes de la piel. Estos se consiguen en forma de crema y se emplean en dolores pequeños y poco profundos, como las molestias derivadas por herpes.
La utilización más frecuente de anestesia en el campo médico, comprende métodos más invasivos en donde se pincha al paciente para administrar sustancias que adormezcan la zona o incluso el cuerpo completo. Los bloqueos centrales, periféricos y las infiltraciones son de recurrente uso en este sentido.
Las infiltraciones son aplicadas en las grandes articulaciones, incluyendo anestésicos para disminuir el dolor y corticoides para reducir la inflamación. La anestesia epidural es un bloqueo central del organismo para atender casos como partos u operaciones que no se extiendan por mayor tiempo.