Troy Golden, un residente de Oklahoma, Estados Unidos, nació con un corazón condenado a romperse. Desde su nacimiento, padece una enfermedad genética conocida como síndrome de Marfan. Esta enfermedad va atacando lentamente sus tejidos, incluidos aquellos que están alrededor del corazón y sus válvulas.
Su cardiólogo, el Dr. Doug Horstmanshof le creó un corazón de plástico, llamado en otros términos Corazón Artificial Total. Su peso es de 160 gramos accionado por una bomba neumática, funciona con baterías.
El Corazón Artificial Total no sólo ha extendido la vida de Golden, sino que le ha dado nuevas esperanzas. Pero no es una solución permanente.
Debe llevar constantemente una mochila a sus espaldas donde carga la bomba, las baterías de su corazón se deben recargar constantemente, los repuestos deben estar siempre listos. Lo riesgoso son las infecciones y el proceso de coagulación no es óptimo, variable que aumenta la constante preocupación.