Muchos estudios se han realizado sobre los efectos del tiempo de descanso, especialmente en las personas que laboran o poseen una rutina de actividades diarias. Dentro de esto, una reciente revisión explica que si se duerme poco, se tiene mayor posibilidad de comer más y con mala calidad.
Los dulces y frituras, serian mayormente consumidos por aquellas personas que no toman el tiempo suficiente para dormir bien. Esta sensación de fatiga relacionada con las pocas horas empleadas para dormir, se contrastaría con el placer que brindaría comer alimentos malsanos y ricos en grasas.
A los largo de 5 noches, los investigadores estudiaron el comportamiento de 25 hombres y mujeres con peso normal, encontrando que algunos dormían solo 4 horas, mientras otro grupo descansaba durante al menos 9 horas.
Para revisar reacciones en cuanto a su ingesta, los participantes fueron estudiados por una resonancia magnética mientras miraban imágenes de comidas como pizza, hamburguesas, frutas, tortas y dulces. Aquellos que no durmieron bien, reaccionaban más a los dulces y alimentos con grasa.