La exposición prolongada al sol puede causar insolación, enfermedad que suele ser subestimada por muchos. Sin embargo, es importante evitarla, ya que además de las molestias comunes, como piel enrojecida, caliente y reseca, dolor de cabeza, temperatura corporal alta, sed, pulso rápido, mareos y calambres musculares, pueden presentarse síntomas más fuertes como:
-Pérdida del conocimiento.
-Convulsiones.
-Fiebres mayores a 40 ºC, lo que puede desencadenar daño cerebral.
-Shock.
Para evitar la insolación, se recomienda:
-No estar durante mucho tiempo bajo el sol directo o en lugares muy calurosos.
-Mantenerse bien hidratado.
-No realizar ejercicios físicos muy fuertes cuando se esté en lugares soleados y muy calurosos.
-Utilizar protector solar a diario.
-Si se va a la playa o se realizan actividades al aire libre, se debe colocar el protector solar cada 30 minutos, y seguir las indicaciones que señala el envase.
Es importante que se sigan esas recomendaciones, ya que además de prevenir la insolación, se evitan otras enfermedades como el cáncer de piel, cuya predisposición aumenta por el exceso de sol. Además, se debe tener mayor atención en niños y ancianos, quienes son los más propensos a sufrir de insolación.