El dolor de garganta se puede adquirir por diversas razones, las más comunes son: la irritación de la garganta por el humo al fumar y alguna infección de origen bacteriana o viral. Por lo general, el dolor de garganta se percibe como resequedad en la garganta y puede, aunque no necesariamente, ir acompañado de flemas.
Los tres tipos de gárgaras para sanar el dolor de garganta
1. Agua con sal: cuenta con propiedades curativas para sanar heridas abiertas. Lo ideal es diluir dos cucharaditas de sal de mesa por un cuarto (250mL) de agua. Se hacen gárgaras hasta que se terminé la solución y este procedimiento se puede repetir dos o tres veces por día.
2. Agua con media cucharada de bicarbonato de sodio: mezclar media cucharada de bicarbonato de sodio con un vaso regular de agua, también funciona para aliviar las molestias del dolor de garganta.
El bicarbonato sódico ayuda a sanar las infecciones de la garganta, incluso hacer estas gárgaras sirven para prevenir la gripe.
3. Agua con una cucharada de vinagre de manzana: preparar una solución con un vaso de agua con una sola cucharada de vinagre de manzana. Se mezclan bien los líquidos y se hacen gárgaras al levantarse y antes de dormir. Si las molestias de la garganta persisten durante el día, se puede realizar para como complemento, cualquiera de los otros dos tipos de gárgaras mencionados.
Otros remedios:
-Combinar en una taza de agua caliente dos cucharadas de miel de abeja natural con uno o dos limones recién exprimidos. Este bebida le ayudará a recuperarse de la resequedad en la garganta y a aliviarse más pronto, gracias a la vitamina C del limón.
-Coma ajo fresco más seguido con sus comidas. De preferencia dos a tres dientes de ajo combinado con una salsa de tomate cruda. Esta salsa sirve como una acompañante y es saludable para muchos platillos de cocina.