Tener el cabello grasoso es algo poco atractivo y antiestético. Pero no necesariamente todas las personas que así lo llevan son por higiene deficiente, ya que lo lavan con frecuencia y sin embargo su cabello se engrasa con facilidad, manteniendo ese aspecto poco agradable.
El cuero cabelludo secreta sebo mediante las glándulas sebáceas, para proteger el cabello, pero cuando el aceite es excesivo hay tomar acciones al respecto.
Algunos de los factores que predisponen a tener cabello muy graso, son:
- Factor hormonal (las hormonas estimulan las glándulas sebáceas).
- Factor hereditario.
- Textura del cabello (el cabello fino tiene por centímetro cuadrado de cuero cabelludo más glándulas sebáceas que producen sebo y al haber más glándulas existe mayor probabilidad que el cabello se torne inevitablemente más grasoso).
- Calor.
- Humedad.
- Tensión (que aumenta la hormona andrógina en el torrente sanguíneo y, por consiguiente, estimula la secreción de grasa de las glándulas).
En todos los casos, lo ideal es acudir a un dermatólogo que estudie el caso en particular y determine sin el problema radica de alguno de los factores antes mencionados o si por el contrario el paciente está sufriendo alguna enfermedad que requiera un tratamiento específico. Si no, hay una gran cantidad de remedios caseros que se pueden realizar y que por demás son de bajo costo económico.
De igual forma se recomienda lo siguiente:
- Utilizar el champú adecuado para el tipo de cabello que se tiene.
- Enjuagar bien, verificando que no queden restos del champú en el cabello.
- No tocar o peinar el cabello en exceso.