Dormir el tiempo suficiente es sumamente necesario para el funcionamiento óptimo del individuo, tanto físico como mentalmente.
Es usual, que por el estrés del día a día, las obligaciones o simplemente malas costumbres en cuanto al sueño muchas personas duerman menos de ocho horas diarias, esto puede traer consecuencias muy negativas.
No dormir adecuadamente puede generar alteraciones emocionales, irritabilidad, dificultad para concentrarse, problemas de aprendizaje, agresividad, problemas de memoria, entre otros. Es decir, que la capacidad y el rendimiento intelectual de una persona puede perjudicarse si no duerme bien, ocasionándole problemas en el empleo, estudio o cualquier actividad que realice.
Además, las funciones vitales del cuerpo también sufren por no dormir bien. Ya que, se puede ocasionar que aparezcan o se agraven enfermedades cardiovasculares, la glucosa puede alterarse subiendo el nivel de azúcar de la sangre, la hipertensión se puede hacer presente, y el peso puede subir o bajar sin causa aparente.
Dormir no es un acto de vagancia o flojera, hacerlo durante el lapso de tiempo adecuado (ocho horas aproximadamente) es necesario para el descanso y el total rendimiento del organismo. Aquellas personas que dicen "yo con dormir tres horas estoy listo" por ejemplo, le hacen un daño a su salud; de manera que, sin excederse y caer en tendencias de ociosidad es bueno corregir esos desordenes y se verán los resultados positivos de forma significativa.