Llevan ese nombre porque fueron desarrollados por el Dr. Arnold Kegel, y consisten en unos ejercicios que se enfocan en trabajar y fortalecer los músculos pélvicos que se encuentran alrededor de la vagina y la abertura urinaria.
Su uso inicial era para aquellas personas que sufrían de incontinencia, pero se ha concluido que son también beneficiosos para obtener un mayor placer sexual, facilidad durante el parto y el incremento de la circulación sanguínea en la zona rectal.
Kegel, no se limita a ser practicado por las mujeres, los hombres que lo efectúan logran estimular la próstata, porque el suelo pélvico conecta la próstata y la vejiga con el área inferior de la columna vertebral.
Los ejercicios consisten en contraer los músculos como si estuviera parando de orinar. Siéntese en cualquier lugar y comience a contraer imaginándose que está deteniendo la orina. Contraiga por tres segundos y relaje, repita esta acción, pero puede aumentar a 4 segundos de retención. Repita el ejercicio unas diez veces, tres veces al día.