Durante el período de gestación, la mujer debe tener cuidados adicionales. No debe hacer grandes esfuerzos que puedan poner en riesgo el embarazo y a su bebé. Pero esto no quiere decir que debe convertir esos nueve meses en un lapso sedentario, donde no realice ningún tipo de ejercicio físico.
Lo principal, es conversar con el médico qué tipo de ejercicios le permite realizar; generalmente estos serán de bajo impacto, pero son fundamentales para que el cerebro libere las endorfinas que van a aumentar la actividad, energía y ánimo, que pueden verse mermados en esta etapa donde las hormonas hacen de las suyas.
Además, ayuda a que mantenga su figura de la mejor manera posible, evitando los aumentos bruscos de peso, la flacidez, el estreñimiento, y los dolores musculares. Esto es muy importante, sobre todo por los resultados que ofrece luego de dar a luz, porque una mujer que se haya ejercitado durante el embarazo puede retomar sus actividades físicas luego del mismo, así como no será tanto el peso que tendrá que perder.
También, la actividad deportiva libera estrés y ayuda a controlar la ansiedad típica de este período, y mejora la respiración, tan importante para el momento del parto.
Entre los ejercicios más comúnmente recomendados, están: caminata, natación, algunos tipos de ejercicios aeróbicos, una modalidad de yoga especial para el embarazo, entre otros.