El sueño es parte de la estabilidad en el peso corporal. Cuando no se duerme adecuadamente las personas tienen más probabilidades de engordar. Según investigaciones médicas la causa de eso es que luego de tener una mala noche el individuo despierta con ansiedad por comer alimentos más calóricos. Además el metabolismo se pone más lento al dormir mal.
El mal dormir, además de ser un mal hábito, puede ser causado por la ansiedad laboral o de cualquier índole, las presiones, y demás situaciones emocionales. Por eso, es muy importante que exista el mayor equilibrio posible en los diferentes campos de la vida, porque por pequeña que parezca una situación, el cuerpo humano entrelaza todo para funcionar correctamente.
El tiempo de ocio es un enemigo para la subida de peso, está comprobado que si existen muchas horas de descanso es mejor reemplazarlas por una buena siesta, además de algún deporte o actividad que elimina dicha ociosidad, esto viene dado porque mientras más tiempo libre hay, más alimentos se ingieren.
Investigadores de la Universidad de Chicago en Estados Unidos revelaron que las personas que solo duermen 4 horas o menos alteran algunas de sus hormonas, como por ejemplo, la Leptina (hormona de la saciedad) disminuye y la Grelina (hormona del hambre) aumenta. Por ende el apetito aumente y la persona engorda.
Por tonto que parezca, los buenos hábitos hacen la diferencia en la calidad de vida de las personas y su equilibrio a lo largo del tiempo. Por eso, es recomendable para aquellos que están en búsqueda de su peso ideal que evalúen que están haciendo mal, quizás el mal dormir sea la causa de su problema de sobrepeso y al corregirlo se les facilitarían mucho más las cosas; además este influye positivamente en el rendimiento, el humor, y en todos los aspectos que se involucran en el día a día del individuo.