En una sociedad que vive apresurada tratando de que el tiempo le alcance para cumplir todas sus actividades, laborales y familiares, los utensilios e instrumentos que faciliten labores como cocinar, lavar, entregar un archivo, entre otros, se convierten en los mejores amigos del hombre.
El microondas es uno de los protagonistas de esta amistad, ya que, por sus múltiples funciones en la cocina, es poco probable que falte uno de estos en alguna casa, oficina, o restaurante. Probablemente la mayoría de las personas conocen las bondades del aparato (caliente, cocina, descongela, en fin), pero también es muy posible que la misma mayoría desconozca los peligros y factores negativos en el huso de este electrodoméstico.
Los alimentos se contaminan de moléculas toxicas que se desprenden del microondas.
La temperatura que obtienen los alimentos del microondas a veces se concentra en una parte especifica de dicho alimento, al comerlo tan caliente sin dejarlo reposar se pueden producir quemaduras drásticas.
Vale destacar también, que al calentar agua en un microondas se puede producir un sobre calentamiento y al mover la tasa o el vaso donde se calentó puede darse la explosión.
Así es, a pesar de la comodidad y la rapidez que representa utilizar esa clase hornos, es importante evaluar bajo que condiciones y posibles consecuencias se expone el alimento y el organismo, y si vale la pena seguir usándolo. Quizás sería apropiado eliminar su uso o al menos disminuirlo.
si, ya tenía antecedentes de esta información, me gustaría que fuera mas divulgada. Gracias por tanto aporte. Todos los dias aprendo con ustedes.
Un saludo!
2 de Abril del 2012
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