La Enfermedad de Crohn es una de las dos Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII); siendo la otra la colitis ulcerosa.
Estas se diferencian porque la colitis ulcerosa sólo afecta el revestimiento del colon (intestino grueso), mientras que la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tracto digestivo.
La Asociación Norteamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas (NASPGHAN), asegura que ?actualmente se cree que
la enfermedad de Crohn ocurre como resultado de factores genéticos y ambientales. Por razones desconocidas, el sistema inmunológico se vuelve anormalmente activo contra el propio organismo del paciente. No sólo ataca los intestinos, sino otros órganos tales como piel, ojos o hígado?.
Entre los síntomas, están:
Dolor abdominal.
-Diarreas crónicas (pueden presentar sangrado y moco).
-Pérdida de apetito y peso.
-Náuseas y vómitos.
-Fiebre y cansancio sin causa aparente.
-Anemia por falta de hierro (originada por el sangrado rectal).
-Dolor de cabeza.
-Úlceras en la boca y el ano.
La enfermedad de Crohn ataca las 4 capas del tracto gastrointestinal: mucosa, submucosa, muscular y conectiva; de allí su gravedad. Y es diagnosticada mediante un conjunto de exámenes médicos específicos, siendo uno muy importante la endoscopia.
Según el portal www.zonadiet.com, "su aparición suele darse en dos rangos de edades, la primera entre los 20 y 30 años y la segunda a partir de los 60, afectando de igual forma a ambos sexos. Los ataques suelen darse cada pocos meses o años".
Normalmente se debe seguir un tratamiento que mejorará la condición y buscará que vuelva a aparecer, pero cuando el daño en los órganos es muy fuerte, se recurre a la cirugía y extirpación.