En las rutinas diarias las personas se enfrentan a distintas situaciones que pueden poner en riesgo su integridad. Ya sea por una caída o por una quemadura de aceite comestible, realizar cualquier tipo de tarea implica un riesgo.
Al momento de realizar actividades es necesario estar atento a lo que se hace para de este modo mantener los cuidados necesarios del caso. Los accidentes o imprevistos son situaciones que a veces no se pueden controlar, sin embargo, sirve de experiencia para el aprendizaje y la toma de medidas.
En ciertos casos, debido al temor generado por los peligros latentes, se puede caer en paranoia o en una reacción hipocondríaca. Estas son posiciones que llevan al extremo los miedos y las medidas de precaución. Para tener cuidado solo es necesario estar alertas.
La cocina es uno de los sitios de mayor peligro en el hogar, debido a que comprende el uso de fuego y de sustancias calientes. Los implementos cortantes y de fácil quiebre, son de peligrosidad para los niños, por lo que es necesario mantener la vigilancia prudente en esta área de la casa.