Los fibromas (también conocido como miomas) son tumores benignos del útero formados por tejido fibroso y duro, que en su mayoría aparecen en mujeres que prorrogan su fertilidad en edades avanzadas y las que tienen factores genéticos. El tamaño y forma puede variar según la edad de la mujer ya que el útero varía de dimensión al pasar de los años.
Se manifiestan por las hormonas que producen los ovarios durante el ciclo menstrual, actúan sobre el músculo del útero y ayudan al crecimiento de los fibromas. El sobrepeso podría ser también una de las causas de su evolución.
Se pueden localizar en diferentes partes del útero (dentro, medio, parte externa y en los ligamentos que lo sostienen).
Los miomas que se encuentran dentro del útero ocasionan sangrado excesivo aunque su tamaño sea pequeño, dolor durante la menstruación debido a las contracciones uterinas. En algunas ocasiones los fibromas podrían producir infertilidad.
Los más frecuentes son los que se localizan en el medio del útero y son más grandes y en ocasiones numerosos para que suceda sangrado excesivo. Los que se encuentran por fuera pueden adquirir grandes dimensiones, presentando como síntoma frecuencia urinaria y sensación de inflamación en la parte baja del vientre.
El tratamiento depende de la edad de la mujer, si desea tener hijos, de la cantidad de miomas que estén presentes, su tamaño y localización, además de los síntomas que presente, pues el sangrado excesivo tiene como consecuencia que la paciente padezca de anemia.
El diagnóstico se realiza por ultrasonido vía vaginal o abdominal. Si desea tener hijos pero presenta mioma y no le permite concebir deberá recurrir a tratamiento quirúrgico.