Con ayuda de la Universidad de Michigan, varios científicos analizaron cómo las diversas características del habla influyen en las decisiones de las personas.
En 1400 llamadas donde participaron hombres y mujeres, los científicos evaluaron la velocidad, fluidez del habla, las reflexiones en el tono de voz y que tan exitosos eran estos factores al tratar de convencer a la gente.
Las personas que hablaba a una velocidad de 3,5 palabras por segundo resultaron mucho más exitosas para persuadir a la gente que los que hablaban demasiado rápido o demasiado lento.
José Benki experto en psicología comenta para la BBC "la gente que habla demasiado rápido" es percibida como un "charlatán" y la gente que habla demasiado lento es vista como una persona "no muy inteligente" o "excesivamente pedante".
El científico Benki considera que la gravedad o agudeza de la voz es una calidad del habla basada en el género del individuo y que está influenciada por el tamaño corporal y por el tamaño de la laringe.
Los resultados
Los hombres con voces agudas obtuvieron peores resultados que los hombres con voces graves. Normalmente las personas al hablar hacen entre cuatro y cinco pausas por minutos, las cuales pueden ser silencios o pueden tener sonidos. Las personas que participaron en la investigación y no hacían pausas al hablar obtuvieron peores resultados.
Los médicos confirmaron la teoría de que no importa lo que dices sino como lo dices. Rachael-Anne Knight profesora de fonética explica a la BBC "es útil la investigación porque identifica algunas de las formas prácticas en las que la gente que intenta convencer a otros para hagan algo, pueden mejorar sus posibilidades de lograr el objetivo".
En conclusión la forma más efectiva de persuadir a las personas es hablar moderadamente rápido con pausas frecuentes.