La Henna es un elemento natural proveniente de una planta conocida en la realización de tatuajes temporales, pero también puede utilizarse para teñir el cabello sin causarle el daño usual que dejan los tintes comerciales.
Al usar este componente, el cabello toma tonalidades bastante suaves, se nutre el cuero cabelludo y las puntas evitando la resequedad y embelleciéndolo. Además es una alternativa bastante económica.
La Henna no decolora el cabello, por ende, las tonalidades rubias son un poco difíciles de lograr con este material, sin embargo, no es imposible teniendo la base adecuada y mezclándola con manzanilla.
La duración del teñido es parecida a la de cualquier otro tinte, debe retocarse mensualmente o cuando sea necesario de acuerdo a la persona. Si se complementa el teñido con los productos para el cabello a base de Henna la duración del color será más extensa.
En el teñido con Henna el cabello debe estar seco y sin lavar. Si el tono de cabello que se busca es un marron oscuro, además de aplicar la Henna como lo indica su embase, es recomendable mezclarlo con dos cucharadas de café, se deja la aplicación por una hora, si al enjuagar la tonalidad no es la deseada se puede repetir el procedimiento.
No todos los colores de cabello pueden lograrse a base de este producto natural, pero si de tonalidades rojizas y rubias se trata, es recomendable sustituir el tinte que es tan dañino por este producto de origen natural.