La práctica de ejercicios físicos motiva el cambio inmediato en el ADN Y de las personas, modificando los músculos del cuerpo. De igual forma la ingesta de cafeína podría generar resultados similares en el organismo, según lo indican científicos del Instituto Karolinska en Suecia.
El proceso que se cumple durante el ejercicio consta de la alteración de las moléculas de ADN de los músculos, más no de su código genético. Esto causa una reprogramación de la musculatura en donde lo que se ingiere puede influir.
En este sentido, los recientes estudios aportan información sobre la acción del café como estimulante del esquema muscular del cuerpo. Sin embargo, la realización de ejercicios o deportes no debe ser suplantada por ningún alimento o bebida.
La práctica de actividades físicas modifican el genoma humano mejorando altamente la salud y dando pie a un organismo más dinámico y comprometido con la defensa ante enfermedades.