La psoriasis es una enfermedad que altera el sistema inmune del organismo y se evidencia de forma cutánea, pudiendo comprometer la salud del paciente en forma severa si no es atendida debidamente.
3% de la población mundial sufre de esta patología no contagiosa que inflama y descama la piel, debido a la degeneración que se produce en la misma por la declinación del sistema inmune.
La regeneración de la dermis normalmente debe durar alrededor de un mes, pero en las personas que sufren de psoriasis, este proceso se completa en 3 o 4 días, acarreando evidencias en la piel que pueden afectar la vida social del paciente y su autoestima significativamente.
A nivel físico, este padecimiento genera la acumulación en distintas partes de la piel, de placas rojas cubiertas de escamas blanquecinas, que desencadenan dolores, escozor, sangrado y agrietamiento de la dermis. El cuero cabelludo, las rodillas, el cuello y los codos, resultan ser las áreas más afectadas por esta enfermedad.