El páncreas es una glándula alargada y en forma de cono que se encuentra detrás del estómago. Sirve para fabricar y segregar enzimas digestivos, como las hormonas insulina y glucagón.
Causas o factores de riesgo
1. Pancreatitis aguda: inflamación aguda del páncreas que se resuelve con el tratamiento correcto, sin dejar secuelas. En el 80 % de los casos se debe a enfermedades de las vías biliares o a alcoholismo. El 20 % restante se debe a fármacos, infecciones, algunas exploraciones (sobre el propio páncreas) o intervenciones quirúrgicas en el abdomen (estómago, vía biliar).
2. Pancreatitis crónica: con daño persistente aún después de haber eliminado la causa y haber controlado los síntomas clínicos. La causa más frecuente es el alcoholismo.
Síntomas
Son los de un abdomen agudo, es decir, los de un cuadro de máximo dolor abdominal similar al de una perforación o una peritonitis, de comienzo brusco y que dura desde unas horas hasta varios días. Se acompaña de náuseas, vómitos, febrícula e importante malestar general.
Tratamiento
Para la pancreatitis aguda:
-Ayuno absoluto y aspiración del contenido del estómago con una sonda.
-Tratamiento del dolor con analgésicos potentes.
-Reposición intravenosa de líquidos y sales (sueros).
-Tratamiento precoz de todas las posibles complicaciones.
-Si no hay mejoría en las primeras horas o días, suele ser necesario el traslado a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Para la pancreatitis crónica: se tratan igual que la pancreatitis aguda. Posteriormente, es imprescindible abandonar para siempre el alcohol. Puede ser necesario el tratamiento del dolor crónico con analgésicos, antiácidos o enzimas pancreáticos.