Las cebollas y los ajos pertenecen a la misma familia de las esparragueras. Estos resultan ser de gran utilidad para la preparación de platillos ricos no solo en sabor, sino también en nutrientes.
Los espárragos presentan tanto variedad de bondades como de tipos, encontrando el esparrago blanco y el verde. Estos últimos contienen gran cantidad de clorofila.
El acido fólico es uno de los compuestos de los espárragos, así como azucares y antocianina. También son ricos en vitaminas C, B, A, K y E. este aporte nutricional brinda al organismo un 65% de la ingesta diaria recomendada en folatos.
Las propiedades diuréticas están presentes en los espárragos, otorgando al cuerpo el mantenimiento optimo de las bifidobacterias y lactobacilos intestinales que facilitan la digestión. Minerales, aminoácidos y fibras se consiguen por la ingesta de este vegetal.