Un reciente estudio llevado a cabo por el Departamento de Psicología en la Universidad de Westminster, en el Reino Unido, puntualiza que el ideal masculino de la belleza, se modifica por los cambios o demandas del entorno.
De acuerdo a esto, el estrés generado por la vida diaria tiene influencia en la forma como los hombres perciben a las mujeres. Los científicos explican que los caballeros idealizan a las mujeres con más peso, asociándolas con el mejor acceso a los recursos.
El estrés económico puede llevar entonces a los hombres a percibir de forma atractiva a las mujeres rellenitas, aun cuando anteriormente no lo hacían.
La investigación también apunta a que el estrés puede llevar a las personas a idealizar los rasgos físicos más maduros, como una mayor capacidad para manejar las dificultades.