Según el Servicio de Neurología del Instituto Nacional de Pediatría de México, solo en ese país, la tercera parte de los niños menores de seis años sufre de trastornos para conciliar el sueño.
La forma de crianza y los malos hábitos, son factores que contribuyen a que el niño no pueda dormir bien durante la noche. El uso de la televisión hace que se active la capacidad auditiva y se estimule la luminosidad ocular antes de dormir, lo que trae consigo problemas.
Los especialistas recomiendan que se apague el televisor por lo menos una hora antes de dormir, de tal forma que el cerebro tenga tiempo suficiente para relajarse, especialmente en los niños. Así mismo, se debe evitar la ingesta de café, refrescos o chocolate, para que el infante tenga un sueño reparador.