Desde comienzos de 1998 han utilizado la guanábana en el tratamiento de tumores en la Universidad de Purdue en Indiana, Estados Unidos. En esta misma institución fueron desarrolladas una serie de investigaciones relativas a la acción inhibidora de derivados de esta fruta en células cancerígenas.
Varios estudios de diversos investigadores demostraron que la corteza de la guanábana tiene acción relajante hipotensor, antiespasmódico, vasodilatador del músculo liso y actividades cardiodepresivas. También han demostrado que los extractos de la hoja, corteza, raíz, vástago y semilla de la fruta son antibacterianos in Vitro contra numerosos patógenos y que la corteza tiene características antimicóticos.
En un programa de investigación de 1976 del Instituto Nacional del Cáncer quedó demostrada la citotoxicidad activa de la guanábana contra las células del cáncer. El jugo de la fruta madura es diurética, tomado en ayunas se cree que ayuda en las dolencias hepáticas. El té de hojas de guanábana tiene propiedades antiespasmódicas, son sedativas, antidiabéticas y vasodilatadoras. Las semillas se pulverizan para utilizar como repelentes de insectos y las hojas se usan para combatir los piojos.