Un estudio reciente asegura que las personas se muestran más compasivas con el dolor de los pacientes que parecen honestos, amistosos o buena gente en comparación de los que no
Si me caes mal, no importa
Dadmelis A. Solórzano
Una investigación realizada en Bélgica asegura que las personas asociadas con cualidades negativas son las que menos son vistas como objetos de compasión, cuando sufren de alguna dolencia o malestar.
Los investigadores de la Universidad de Ghent pidieron a 40 voluntarios que miraran fotografías de seis pacientes etiquetadas con descripciones negativas, neutrales o positivas, por ejemplo egoísta, reservado o amistoso. Los voluntarios vieron videos cortos de los pacientes de dolor de hombros mientras se sometían a un examen físico. Los observadores calificaron la gravedad del dolor de los pacientes en una escala que iba desde "sin dolor" hasta "el peor dolor posible", y categorizaron a los pacientes como negativos o positivos, desagradables o desagradables, además de indiferentes o compasivos.
El estudio reveló que los voluntarios calificaron a los pacientes asociados con rasgos negativos, por ejemplo "arrogante", como menos agradables que los pacientes asociados con rasgos más neutrales, como "reservado" o "convencional". Y los asociados con rasgos neutrales se consideraron menos agradables que los calificados con cualidades positivas, como "honesto" o "amigable".
Además, los investigadores hallaron que los voluntarios sentían menos compasión ante el dolor de los pacientes que no les caían bien. Los participantes también dieron menos importancia a la incomodidad de los pacientes que no les caían bien y que expresaban dolor de intensidad alta. Evaluaban el dolor como menos intenso que el de pacientes agradables que expresaban dolor de alta intensidad. Los investigadores añadieron que entre los pacientes considerados desagradables, los participantes del estudio pudieron diferenciar menos entre varios niveles de dolor.
Fuente: HealthDay - Elsevier Health Sciences Journals, news release.