El absceso se distingue según la intensidad de la inflamación, puede ser absceso caliente o absceso frío; este último llamado así porque se forma lentamente y sin dolor. Igualmente estos una vez abiertos tienen una marcada tendencia a seguir su secreción. A continuación algunas soluciones y tratamientos para los abscesos fríos.
Tratamientos
Limón
-Extraer el zumo de limón.
-Haz compresas templadas, combinándolas varias veces al día.
Cebolla
-Machaca una cebolla, a esta mézclale ajo y limón.
-Cada vez que se cambie las compresas lava bien la parte afectada con caldo caliente de ajo y cebollas, poniéndole al punto gotas de zumo de limón.
Perejil
-Machaca un manojo de perejil, mézclalo con un litro de agua mineral. Coloca cataplasmas de esta mezcla y deja actuar durante 35 minutos, enjuaga con agua tibia.
-Realiza este tratamiento tres veces al día, hasta que desaparezcan los abscesos.
Papa
-Corte una papa en rebanadas, sumamente delgadas; lave bien la parte afectada y coloque las papas en forma de cataplasma por 30 minutos. Enjuaga con agua tibia.
-Realiza el tratamiento tres veces al día, hasta que desaparezcan los abscesos.
Cola de caballo
-Aplicar al exterior baños de asiento, cataplasmas o loción de la cocción hecha con 200 gramos de cola de caballo, hervidos durante media hora en dos litros de agua.